La centralita de las clínicas colapsaba con llamadas de estética rutinarias, lo que retrasaba la atención de pacientes de alto riesgo con sospecha de melanoma. El personal administrativo consumía horas clasificando manualmente la urgencia de las lesiones pigmentadas. Esto provocaba que un 28% de las llamadas se perdieran en las horas punta, retrasando diagnósticos críticos.
Se integró a Cali, el agente de voz de IA para dermatología, directamente con su sistema Jane. Cali fue entrenada bajo protocolos clínicos para identificar palabras clave de sospecha (cambios de tamaño, sangrado o asimetría). Ante un caso potencialmente maligno, Cali asigna de inmediato un hueco de urgencia en Jane y alerta al equipo de enfermería, automatizando el resto de consultas.
La IA eliminó el cuello de botella en recepción, garantizando que los pacientes prioritarios con sospecha de cáncer de piel consigan cita al instante sin errores de triaje, mientras que las llamadas perdidas se redujeron casi por completo.
« Cali ha transformado nuestra recepción. No solo alivia la carga de llamadas de citas rutinarias, sino que detecta de inmediato al paciente que realmente necesita ver a un dermatólogo hoy mismo. »
Escenario sectorial anonimizado, inspirado en despliegues reales de Cali AI. Las cifras reflejan rangos observados en clínicas comparables.

